Vol. 2, Núm. 2 (2025): Interfolia, Enero-Agosto 2025
Descripción del número
Existen diversas formas de leer el calendario. Desde una perspectiva cotidiana, los días se dividen en dos grupos: los laborales y los de asueto; pero si le añadimos otros enfoques (culturales, literarios y hasta personales), las fechas adquieren otro sentido. Desde el ángulo de la literatura, el 25 de mayo de 2025 marcó el centenario de Rosario Castellanos y, en buena medida, este número le rinde homenaje a la autora de Oficio de tinieblas. Comenzamos, en “Grata Compañía”, con la reproducción fotográfica de la primera edición de De la vigilia estéril (1950), con dedicatoria de la autora a Alfonso Reyes, “dios mayor de nuestras letras”. De ahí nos trasladamos a la sección “Cortesía”, donde resucitamos su poema “Destino”, tomándolo de la nueva edición de Lívida luz (a cargo de Ediciones Moneda); y, a guisa de clausura del homenaje, escribimos un breve ensayo, para “Calendario”, sobre el legado de su obra.
La poesía de Nicté Toxqui, a decir de Carlos Rutilo, abreva en diversas y heterodoxas fuentes, como la ecocrítica, dando como consecuencia una creación en perpetua transformación. En “Repaso poético” nos asomamos a uno de sus proyectos más recientes: “Notas y métodos” y confirmamos, de primera mano, ese dinamismo.
De regreso a la lectura especial del calendario: el 13 de noviembre de este año, la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria cumplirá 45 años. Hemos preparado, a lo largo de este 2025, una serie de actividades conmemorativas, algunas de ellas se recogen en “Ancorajes”, que inicia con las palabras de Alberto Enríquez Perea, recipiendario del Premio Internacional Alfonso Reyes 2024; y cierra con sendos ensayos de Lizbet García y de Reyna Vera y Óscar Rodríguez. Lizbet nos ofrece un nutrido recuento histórico de las actividades culturales llevadas a cabo en nuestra biblioteca: “epicentro cultural en el corazón de la Ciudad Universitaria”, en sus palabras. Reyna y Óscar hacen un prolijo bosquejo histórico de la CABU y nos relatan la genealogía de los fondos y acervos; exponen la creación de nuevas herramientas de estudio, acordes a los tiempos que corren, como los repositorios, las páginas Web y las bases de datos; además de dar cuenta de nuevos proyectos, verbigracia El Ventanillo y las Geografías literarias del área metropolitana de Monterrey.
En la sección “El oro de los tigres”, Azael Contreras se aventura por los sinuosos caminos de la traducción poética a partir de su lectura del poemario Nada más que perder, de Najwan Darwisch. El volumen, traducido por Juan José Vélez Otero, forma parte de la décimo tercera entrega de nuestra emblemática colección editorial. Para Azael “resulta crucial analizar no solo qué se traduce, sino quién traduce, desde dónde se traduce y con qué criterios interpretativos se aborda el texto fuente”. “La experiencia literaria” viene enriquecida con seis ensayos. Echemos un vistazo. Miguel Ángel Hernández Acosta, a partir de un número específico, relata la historia de la legendaria Revista de la Universidad de México. Verónica Zúñiga se aproxima a la vida y obra de la poeta Concha Urquiza a través de la lectura de Meditaciones. Páginas de diario (1946). Quizá Renato Prada Oropeza sea más recordado en el ámbito académico por ensayos como Literatura y realidad (1999); sin embargo, también fue un narrador: Gerardo Castillo-Carrillo analiza su novela El tercer asesino. La compleja y vasta relación entre poesía e historia es abordada por Jonathan Gutiérrez Hibler en su ensayo sobre la poesía de la independencia: ¿existe el conocimiento poético? Gutiérrez Hibler busca la respuesta analizando diversas antologías (cuestionando, al mismo tiempo, a este dispositivo). Ángel H. Candelaria da un giro de tuerca al explorar las posibilidades de la intuición como vía para ampliar la relación (el conjuro y el ritual) entre poema y lector. Finalmente, Roberto Kaput nos envía unas “Postales para una historia mínima de la traducción alfonsina”, y con ellas revela una amplia red de lecturas, amistades literarias y proyectos modernizadores de nuestro campo cultural.
Exploración geográfica y literaria: tal podría ser la descripción del viaje verbal que emprende María Fernanda Ramos al interior del universo literario del escritor japonés Natsume Sōseki. El trayecto se convierte en trazo y con él delinea la sección “Retratos reales e imaginarios”. Ander Urteaga llena las páginas de “Primeras letras” con un acercamiento al humor macabro del escritor e ilustrador norteamericano Edward Gorey. Gorey, nos explica Urteaga, resignifica los límites de la llamada literatura infantil, pues, al utilizar ciertos mecanismos del humor, crea “un contraste entre lo macabro y lo cómico que define su estilo e impacto”.
La sección “Entre libros” viene abultada en esta segunda entrega de nuestra revista. El poeta y ensayista Eduardo Zambrano nos obsequia su lectura personal del calendario y elige conmemorar los cincuenta años de la entrega del premio Nobel a Eugenio Montale, recordando también el centenario de la publicación de su ópera prima: Ossi di seppia (1925). Por su parte, Dalina Flores Hilerio expone su lectura de Lxs Olimpicxs de Ángel H. Candelaria: “poeta que arriesga en cada letra” y “siembra flores en un territorio agreste”. Y, como parte de la tradición de Interfolia, presentamos la lista de adquisiciones recientes (libros, revistas y otros materiales) en nuestra biblioteca.
Lanzamos este número de Interfolia como parte de las celebraciones por el 45 aniversario de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria: creemos que no hay mejor manera de festejar que continuando con la tradición y redoblando esfuerzos por agigantar a este corazón cultural de la Ciudad Universitaria.